miércoles, 3 de enero de 2018

Buenas noticias en la Revista de Historia Ferroviaria





Acabo de adquirir el número 21 de la Revista de Historia Ferroviaria correspondiente al primer semestre de 2018. Al igual que los anteriores, me ha causado un verdadero placer tanto por la forma como por el fondo. Una cuidadísima impresión, un excelente papel, unas muy buenas reproducciones fotográficas y un agradable "tacto" invitan de inmediato a leerla. Cuando se hace,  se encuentran  unos contenidos verdaderamente atrayentes para los amantes del ferrocarril, tal como puede apreciarse en el índice que figura a continuación. Mi enhorabuena por tanto a todos los que hacen posible la Revista y especialmente a su director Pedro Pintado.



Siendo todos los artículos de una gran calidad, a mí  me ha resultado especialmente interesante el  escrito por Juanjo Olaizola dedicado a las, relativamente poco conocidas, locomotoras de vapor de la serie "noventa" de la Compañía de los Ferrocarriles de Santander a Bilbao. El relato es apasionante y descubre algunos aspectos de estos Ferrocarriles que para mí eran todavía desconocidos.

En cualquier caso, mi mayor satisfacción ha sido leer en el editorial que abre la revista este texto que transcribo:  "la Agrupación de los Ferrocarriles Históricos Españoles, que reúne a gran parte de las líneas operativas con material ferroviario histórico del país y a muchos de los proyectos en marcha, ha desarrollado su propia autorregulación. Ahora, ese conjunto normativo está siendo sometido a los poderes legislativos  para que entre por la puerta grande en la esfera legal estatal y autonómica. Una normativa adaptada a la realidad de los trenes y líneas tradicionales que, repitiendo inspiración francesa, hace un peculiar guiño a la tradición gala de nuestra legislación ferroviaria"

La noticia no puede ser mejor ya que la ausencia de una normativa adecuada es uno de los principales obstáculos, junto al económico en algunos casos, para la puesta en marcha de actividades regulares con vehículos ferroviarios históricos. Por otra parte, es una muestra de que la Agrupación de los Ferrocarriles Históricos Españoles a la que ya dediqué una anterior entrada de este blog, sigue trabajando sin hacer ruido en la consecución de un objetivo que, de hacerse realidad, supondrá un giro radical en el conocimiento y disfrute del ferrocarril tradicional y de su historia. 

Qué haya por tanto mucha suerte en esta tarea y que la Agrupación, a través de su página web, nos mantenga al tanto, en la medida de lo posible, de sus actividades y logros.